domingo, 12 de octubre de 2008

FIN.

7 comentarios:

Los siete locos dijo...

Basta de incógnitas para quinceañeras pasadas de rosca que se deslechan y desconchan leyendo Poldy Bird, mientras sus tetas se abambalan. no me interesa un reverendo choto saber que es o a que a punta el puto Ritornelo...Sabe a dulce de arándanos o ensalada de papayas frías. Prefiero el desgarche de la parca...Que vuelva la Parca.

Fedres

Andrés Navarro dijo...

fedres
que extraña su anotación
no por el contenido
sino por el momento
ya terminó
no había incógnita
no había nada

belenchus! dijo...

El problema en este caso es distinto al que siempre discutimos. Se dice que el que escribe (decir escritor pesa mucho)tiene que saber decir adios en el momento justo, ni antes ni después en un texto, no hay que engolosinarse transformando en rocky 16, pero tampoco es un corto francés...
Creo que es precipitado este fin...

Andrés Navarro dijo...

sí,
como que tubo un tiempo prolongado de gestación para terminar así, presipitadamente...
debe ser que pesa
eso de las hojas del árbol y qué sé yo

Los siete locos dijo...

Mira Belenchus, ni se quien sos, pero eso de terminar a tiempo y no se que poronga me parece una moralidad de librito literario, un ESCRITOR (NO ME QUEDA NADA GRANDE) NO SABE NUNCA CUANDO TERMINAR...NUNCA NADA TERMINA...LA OBRA CONTINÚA GESTÁNDOSE SOLA, MUY A NUESTRO PESAR.

fedres

Sergio C. dijo...

Fedres: El autor termina cuando quiere. cuando le parece cuando lo siente. cuando se le pega la regalada gana diria el chavo. y la obra no sigue creciendo. esta ahi, estatica, sin una letra o coma de mas o de menos. puede crecer el interes, lo que despierte en la gente. pero la obra se acabo.


Sergio

PD:Navarro, nunca entendi demasiado esto del ritonelo pero. como en una peli de shyamalan o nolan el final aclara todo.
PD2:Fedre, te queda grande, solo unos cuantos y con cierta acumulacion de experiencia no solo de escribir, sino de vida pueden llamarse escritores.

Andrés Navarro dijo...

parece que la figura del escritor fue ocupando el vacio dejado por el Ritonelo

figura de no menos interrogantes
pero con muchas más respuestas

eso tranquiliza
tal vez